Esta es la mejor táctica para ganar una discusión

0
335

¿Cuántas veces no te has quedado con la sensación de que pudiste haber actuado mejor en esa discusión, pero te dejaste llevar y al final no dijiste lo que tenías que decir? Seguramente te ha pasado más de una vez, ¿no es así?

A todos nos gustaría ganar en una discusión, así que aquí te ofrecemos una buena táctica para que te muestres convincente cuando estés tratando algún punto polémico con alguien y tu discurso se convierta en algo infalible.

Bien dicen que una discusión no la gana quien tiene la razón, sino quien mejor sabe discutir, esto es, quien mejor sabe exponer sus puntos de vista.

¿Y cuál es esa táctica? Es tan sencilla que incluso pensarás cómo no se te habrá ocurrido a ti antes. O quizá ya lo habías pensado pero nunca lo habías puesto en práctica.

Sucede que, según un estudio realizado en la Universidad de Georgia, la mejor táctica para mostrarse más persuasivo a la hora de tener una discusión con otra persona es moderar la velocidad con la que se habla. Dicho de otro modo, se trata de que expongas tus puntos de vista con calma, sin prisas, de que no te aceleres.

Lo importante es que en todo momento guardes la compostura y te muestres tranquilo, con una voz suave pero firme, a un ritmo ni demasiado lento ni demasiado rápido. Según el estudio, se demostró que las personas, cuando comienzan a apasionarse con un tema en una discusión, empiezan a aumentar el ritmo de su voz, y, al calor de la discusión, terminan por hablar mucho más rápido de lo que lo hacen normalmente.

Por otro lado, se comprobó que nuestro interlocutor tiende a desacreditar la información que se le ofrece con una velocidad rápida, mientras que la información que recibe con una voz lenta y pausada la digiere mejor y es más probable que comprenda nuestros puntos de vista y se ponga en nuestro lugar.

Ventajas de hablar a una velocidad moderada y sin prisas:

  • Puedes ordenar tus ideas de una mejor manera y te da tiempo para pensar lo que vas a decir, en vez de irte por las ramas.
  • Controlas tu respiración al pronunciar menos palabras por minuto, lo que te permite reducir tu nerviosismo y estrés.
  • Te permite equilibrar lo que dices con tu voz con lo que dice tu lenguaje corporal, dándole más coherencia a tus argumentos.
  • Hablas con mayor confianza, permitiéndote una mayor capacidad de negociación.

Así que ya lo sabes, habla sin prisas y tendrás más probabilidades de salir victorioso en tus discusiones.