Razones por las que tienes que dejar de vivir con tu roommate

Razones por las que tienes que dejar de vivir con tu roommate



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Vivir con compañeros de piso puede ser una experiencia agradable siempre que haya un buen ambiente y camaradería. A veces, vivir así puede forjar grandes lazos de amistad, pero en otras ocasiones puede llegar a convertirse en un auténtico infierno.

Quizá te ha pasado que, después de un tiempo en el que todo era paz y armonía, el ambiente ha comenzado a ponerse demasiado tenso con tu roommate.

¿Te has preguntado si ha llegado el momento de dejar de vivir con él? Estas son algunas razones por las que sí:

SE DEJAN NOTAS PASIVO-AGRESIVAS

Esos post-its en los que hacen referencia a la renta atrasada, o a la limpieza de uno de los roommates, en las que se tiran indirectas suavecitas pero que calan. Tómalo como una señal para abandonar el barco antes de que se hunda.

NO COMPARTEN NADA

Al principio, hasta dejaban entrar uno al cuarto del otro para jugar Xbox, ahora ni azúcar se comparten, o cuando llega la pizza te encierras en tu cuarto y no le ofreces ni una rebanadita.

NO SACAS LA BASURA SÓLO PARA MOLESTAR

Es tu día para sacarla, pero prefieres aguantar el mal olor sólo por mandarle un mensaje a tu roommate de que de ahora en adelante ya no sigues las reglas. Algo anda mal, muy mal ya.

DEJAS A PROPÓSITO TUS PLATOS SUCIOS EN LA COCINA

Sabes que eso le asquea y por eso lo haces. Ese tipo de golpes bajos indican que tu roommate ya te cae muy mal, ¿para qué seguir soportándolo?

HACE REUNIONES RUIDOSAS Y NO TE AVISA

Llegas cansadísimo de un día difícil en la oficina, y él con una fiesta a todo lo que da en el depa. Y lo peor es que ni te avisó. Claro, porque quería devolverte todos los golpes bajos que tú le has dado. A ese nivel han llegado.

SE RECLAMAN

Ya es pelea tras pelea, por cualquier detallito, pero nunca se atreven a decir que ya no quieren vivir juntos. Puede más la costumbre que el odio que se tienen.

BARRES Y TRAPEAS TODO EL DEPA, MENOS SU CUARTO

Y lo haces con doble intención. Una, para que vea que tienes el ánimo de ser amable y cooperar con la limpieza de la casa, pero ni crea que le vas a ayudar con la pocilga que se ha convertido su habitación.