Con estas 7 historias terroríficas no vas a poder dormir

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Las historias de horror se hicieron para contarse en la noche, porque, además de que a esas horas se genera el ambiente perfecto para relatarlas, hay un extraño placer malsano en torturarse al quedarse sin poder dormir cuando se escuchan.

Dicen que las primeras historias terroríficas se remontan a los principios de la civilización, y su función era representar los horrores que esperaban a quienes se apartaban del camino de la moralidad de la cultura de su época.

Las siguientes historias que te presentamos a continuación han rondado Internet, y muchos de los que las han leído han tenido pesadillas horribles, por lo que recomendamos discreción al momento de acercarse a ellas:

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Premonición

Esta es la historia de Marjorie y su hija Hellen de 26 años, quienes vivían cerca de sí. Sólo una calle era lo que separaba a sus edificios.

Una noche Hellen escuchó a su madre tocar a su puerta. Cuando le abrió Marjorie le dijo que por qué había estado en su casa toda preocupada diciéndole que la siguiera hasta su departamento. Hellen la vio raro y le dijo: “¿Yo? Yo no estuve ahí”. Marjorie le contestó que sí, que tan sólo hacían minutos de haber hablado… Luego de eso se escuchó una explosión al otro lado de la calle. Fue la casa de Marjorie la que detonó… Ambas se quedaron sorprendidas por la premonición.

 

La cabaña de las pinturas

Un señor exploraba el bosque… pasó el tiempo, anocheció y se perdió. Entonces siguió caminando y, por suerte, encontró una cabaña. Tocó, no recibió respuesta, pero sí vio que estaba abierta y al entrar, vio una cama. Decidió acostarse y si alguien llegaba, les iba a contar lo sucedido.

Al querer dormir, notó varias pinturas con rostros deformados y ojos rojos que lo observaban. Se incomodó pero se durmió… Al día siguiente que despertó se dio cuenta que la cabaña no tenía ni una sola pintura, tan sólo eran ventanas. ¡Pum!

 

Espiritismo

Esta historia seguro te dejará dormir… por sólo 10 minutos.

En Valencia, España, cinco jóvenes se reunieron en una casa abandonada a media noche para según ellos, practicar espiritismo con una ouija.

Uno de ellos comenzó la sesión y dijo en voz alta: “Si hay alguien aquí que te moleste, dilo y se va”.

Entonces el juego dijo el nombre de dos personas ahí presentes, quienes al ver esto se fueron caminando.

A cien metros de caminar y alejarse de la casa, esta se derrumbó. Los sobrevivientes quedaron atónitos.

¿Ven? No jueguen con la ouija… ¿o sí?

Hotel

Cuántas historias de fantasmas en hoteles no existen. Quizá ninguna como esta en donde hubo una advertencia.

Un hombre llegó a un hotel a hospedarse; la recepcionista le dio la llave de su cuarto pero le pidió que no se fijara en una puerta que estaba de paso para llegar a su habitación. La señorita le dijo que no tocara, que no viera siquiera por el cerrojo.

El hombre no hizo nada la primera noche, pero la segunda la curiosidad lo agobió y fue a investigar. Lo primero que sintió fue frío y por el cerrojo vio una habitación igualita a la suya; en la esquina vio a una mujer de piel muy blanca recostada; le dieron ganas de tocar la puerta pero no lo hizo.

La siguiente noche hizo lo mismo sólo que ahora veía todo de color rojo. Después de apartarse de ahí se dio cuenta que seguía viendo de color rojo. Entonces, preocupado le preguntó a la recepcionista sobre lo que ahí había pasado.

La señorita le contó que hace muchos años un hombre mató ahí a su mujer y su fantasma seguía encerrado en la habitación, de hecho eran algo extraños porque sus ojos siempre estaban de color rojo.

 

Carmen

Se dice en 1933, en Ávila, España, Carmen, una joven de 20 años fue asesinada por su hermana Ángela. La realidad es que nunca se supo si eso fue cierto o no.

Carmen era bonita y con carácter amigable; Ángela era todo lo contrario.

Cuenta la historia que luego del entierro de Carmen, Ángela comenzó a enloquecer; que el espíritu de su hermana la perseguía y sólo ella la podía escuchar como señal de venganza por su asesinato.

Ángela enloqueció al punto de ahorcarse en un árbol luego de casi un año de su fatal acto.

 

La casa de campo

Ya cuando alguien dice “casa de campo” no piensa en vacaciones, sino todo lo contrario.

Esta historia es de una argentina que durante sus vacaciones se iba a visitar a su abuela a, precisamente, su casa de campo. Pero durante las noches pasaba algo extraño; se escuchaba como arañaban las paredes, los perros aullaban. Cuando la abuela salía a ver qué pasaba sólo veía, a lo lejos, la figura de un hombre parado pero que no se movía.

La abuela y su hija decían que había días en que la casa se sentía pesada. No tuvo qué pasar mucho más para que después sus habitantes dejaran el lugar porque les contaron que varias personas veían al Diablo en esa casa, además de escuchar gritos; de hecho los antiguos dueños huyeron porque decían que algo los molestaba, pero todos los días. Nadie sabe bien qué pasó ahí, pero la casa está abandonada.

 

La voz de abajo

Dicen que esto ocurre cuando un espíritu se da un paseo por tu casa, pero literal no se queda ahí. Después de una noche se va, pero antes hace esto.

Quienes lo “reciben” en su casa, dicen que escuchan a algún familiar, un hermano o tu papá, llamarles desde la parte baja de la casa. Y justo cuando está por bajar, el familiar le grita desde arriba: “¡No bajes, yo también lo escuché!”.