¿Crueldad y violencia en la Biblia? Varios ejemplos

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Es, probablemente, el libro más famoso del mundo. Y en realidad no es sólo un libro, sino un conjunto de libros, escritos en diferentes épocas por diversos autores y recopilado según el canon de la Iglesia, la cual dictaminó finalmente qué libros eran auténtica palabra de Dios y cuáles eran apócrifos.

Es venerada por judíos y cristianos, pero si incluimos el Nuevo Testamento, solamente por cristianos. En ella encontraremos lo que los expertos teólogos llaman las “sagradas escrituras”, o lo que es lo mismo, la “palabra del Señor”.

Alguien que no ha tenido tiempo de leerla en su totalidad o que no se ha acercado a su lectura en absoluto, pensaría que sólo habla de amor, paz, hermandad entre los hombres y la promesa de un mundo celestial futuro para los hombres arrepentidos de sus pecados.

Sin embargo, para quienes han leído a profundidad sus textos, no es raro afirmar que la Biblia está plagada también de violencia y crueldad.

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Aquí te damos algunos ejemplos, con sus respectivas citas:

“Si una joven se casa sin ser virgen, morirá apedreada”. (Deuteronomio 22:20, 21).

“Si un esclavo está contento contigo, tomarás un punzón y le horadarás la oreja y te servirá para siempre. Y lo mismo le harás a tu esclava”. (Deuteronomio 15:16-18).

“Si alguien tiene un hijo rebelde que no obedece ni escucha cuando lo corrigen, lo sacarán de la ciudad y todo el pueblo lo apedreará hasta que muera”. (Deuteronomio 21:18-21).

“El que tenga los testículos aplastados o el pene mutilado no será admitido en la asamblea de Yahvé. Tampoco el mestizo hasta la décima generación”. (Deuteronomio 23:1, 2).

“Si un hombre yace con otro, los dos morirán”. (Levítico 20:13).

“Si un hombre toma a una mujer y a la madre de la mujer, se les quemará a los tres”. (Levítico 20:14).

“El que toque un cadáver y no se purifique debe ser eliminado de Israel”. (Números 19:11-13).

“Saca al blasfemo del campamento y que muera apedreado”. (Levítico 24:13-16).

“Los que adoren a otros dioses o al sol, la luna o todo el ejército del cielo, morirán lapidados”. (Deuteronomio 17:2-5).

“Todo hombre o mujer que llame a los espíritus o practique la adivinación morirá apedreado”. (Levítico 20:27).

“A los hechiceros no los dejaréis con vida”. (Éxodo 22:17).

“Si un profeta pretende hablar en mi nombre sin que yo se lo haya mandado, o si habla en nombre de otros dioses, morirá”. (Deuteronomio 18:20).

“Al que ofrezca sacrificios a otros dioses fuera de Yahvé lo mataréis”. (Éxodo 22:19).

“Si un hombre yace con su hermana hija de su padre o de su madre y ve su desnudez y ella la de él, serán exterminados en presencia de todo el pueblo”. (Levítico 20:17).

“Si un hombre yace con una mujer durante su menstruación y descubre su desnudez, ambos serán borrados de en medio de su pueblo”. (Levítico 20:18).

“Si alguno comete adulterio con la mujer de su prójimo, morirán los dos, el adúltero y la adúltera”. (Levítico 20:10).

“Si se sorprende a un hombre acostado con una mujer casada, ambos morirán”. (Deuteronomio 22:22).

“Si alguno yace con la mujer de su padre, morirán los dos”. (Levítico 20:11).

“Si un hombre yace con su nuera, los dos morirán”. (Levítico 20:12).

“Si la hija de un sacerdote se prostituye, será quemada viva”. (Levítico 21:9).

“El que le pegue a su padre o a su madre morirá”. (Éxodo 21:15).

“El que maldiga a su padre o a su madre morirá”. (Éxodo 21:17 y Levítico 20, 9).

“El que no obedezca al sacerdote ni al juez morirá”. (Deuteronomio 17:12).

“Ningún varón que tenga un defecto presentará las ofrendas, ya sea ciego o cojo, desfigurado o desproporcionado, enano o bisojo, sarnoso o tiñoso, o jorobado, o con un pie o una mano quebrados o con los testículos aplastados”. (Levítico 21:18).

“Si compras un esclavo hebreo, te servirá seis años” (Éxodo 21:2). “Si un hombre vende a su hija como esclava, ésta no recuperará su libertad como cualquier esclavo”. (Éxodo 21:7).

“Si un hombre hiere a su esclavo o a su esclava con un palo y los mata, será reo de crimen. Pero si sobreviven uno o dos días no se le culpará porque le pertenecían”. (Éxodo 21: 20).

“Si un hombre hiere a su esclavo en un ojo dejándolo tuerto, le dará la libertad a cambio del ojo que le sacó”. (Éxodo 21:26).

“Si una muchacha virgen está prometida a un hombre y otro se la encuentra en la ciudad y se acuesta con ella, entonces los sacaréis a ambos a la puerta de la ciudad y los apedrearéis hasta que mueran: la joven porque no pidió ayuda, y el hombre porque deshonró a la mujer de su prójimo”. (Deuteronomio 22:23, 24)